Esta es el tipo de red inalámbrica más extendida actualmente. Es una red tipo cliente-servidor, donde los clientes suelen ser los ordenadores personales que se conectan al servidor, llamado punto de acceso en este caso.
Un punto de acceso no es más que un dispositivo al que se conectan los clientes para poder comunicarse entre sí. Los puntos de acceso se identifican con su BSSID que coincide con la dirección MAC del dispositivo, y normalmente también por su ESSID o nombre de la red. El punto de acceso a veces también comunica con redes cableadas haciendo la función de puente entre las dos redes. A los clientes también se les suele llamar estaciones.
Para que pueda existir comunicación entre dos estaciones, ambos tienen que estar conectados al mismo punto de acceso y no tienen porque verse directamente entre ellos. Cuando un cliente quiere enviar un mensaje a otra estación lo envía al punto de acceso, y éste, lo reenvía hasta la estación destino; es decir, es un sistema completamente centralizado. La caída del punto de acceso inalámbrico provoca la desconexión total de la red. De aquí también podemos deducir que la zona de cobertura local es equivalente a la zona de cobertura que tenga el punto de acceso, que puede ir desde los treinta metros a cientos en las mejores condiciones posibles. Otra problemática es que ha medida que el número de estaciones crece llegando a un número considerable, el rendimiento disminuye considerablemente. Recordar que las redes inalámbricas son half-duplex, dos elementos de la red no pueden transmitir a la vez.